martes, 23 de noviembre de 2010

Secreto oscuro


 

Capitulo primero

La niebla cubría el horizonte, con sus dedos largos e invisibles, acariciaban la tenue blancura de la luna, María contemplaba su belleza desde la ventana de la morada de su amado Markus, mientras él la miraba sin perder detalle de su frágil cuerpo, nunca había visto una belleza tan grande en una humana, de piel tan suave que era un deleite acariciar su cuerpo desnudo, una larga cabellera rubia que lanzaba destellos dorados a su alrededor y sus ojos era lo que más le gustaba de ella, verdes como esmeraldas sin pulir, salvajes y apasionados como una gatita amorosa y tierna, se rio entre dientes por estar pensando esas cursilerías, pero no lo podía evitar, era un amor que crecía en sus entrañas, calentándolo como si volviera a ser humano, nunca se había sentido así, había oído que otros vampiros habían encontrado compañera pero lo consideraba una tonta leyenda, pero cuando vio por primera vez a María se trago esos pensamientos,  fue como cuando se funden el mar con el cielo, cuando la luna por unos instantes dulcemente efímeros, eclipsa a su amado astro, su lugar y su esencia en este mundo cobraban sentido, y ya no había límites, y lo que más estremecía en su profundo interior a Markus era haber perdido esa sensación de oscuridad maldita, donde la soledad era la dueña absoluta de sus días y sus noches,  su antes se limitaba a sobrevivir a esa sed maldita, pero aparto sus pensamientos y volvió a mirar a María que se había vuelto a mirarle con esa travesura tan hermosa en su rostro y la envolvió con sus brazos, sintiendo esa calidez adorable que emanaba su cuerpo, empezó a besarla  y amarla de nuevo, pero el estomago de ella empezó a rugir de hambre
-         - jajajaja disculpa mi amor pero soy humana y necesito comer para vivir-dijo levantándose de la cama de un salto.
-         - Si es verdad, perdona mi despiste, si eres humana y aun así te quiero jajajaja- salió detrás de ella para ayudarle en la comida.

Ella llevaba solo una camiseta donde se le marcaban sus bellos senos,  y Markus estuvo tentado de no dejarla ni comer, mientras le ayudaba a preparar una exquisita ensalada de pollo y piña, sus ideas eran abarcarla por detrás y subirle la camiseta para rozarle suavemente esos pezones deliciosos y erectos que se adivinaban bajo la fina tela, trato de concentrarse en lo que hacía y riéndose de sí mismo, logro prepararle la apetitosa ensalada y se la sirvió con suma rapidez en el comedor de su lujosa morada.
Maria dio buena cuenta de la ensalada,  llevaba varias horas sin comer y comió muy rápido, luego se tomo de postre una enorme manzana que Markus le trajo pelada de la cocina.

-         - Me mimas demasiado Markus, me vas a hacer que coja malas costumbres-le dijo mientras no cesaba de darles mordisquitos a la manzana.
-          -Déjate mimar amor mío, es lo menos que puedo hacer, ya que casi te mato de hambre.

En la casa de Markus solo había oscuridad, solo se alumbraban con tenues lámparas y velas, y María pensaba que esa oscuridad era distinta a la de su pasado, esta era apacible y llena de bellos silencios, mientras que la otra volvía del pasado a torturarla, se quedo huérfana muy pronto, apenas tenía 18 años y tuvo que madurar en poco tiempo, aferrándose a sus buenos recuerdos, cuando no estaba sola y era muy feliz, no tenia hermanos, ni familiares cercanos que pudieran echarle una mano o darle un abrazo cuando le hacía falta, o no los conocía o vivían muy lejos, y ni siquiera aparecieron cuando fallecieron sus padres, así que María se vio sola y obligada a ser adulta en un mundo que se asomaba siniestro por las rendijas de su alma, trato de no seguir evocando algo tan doloroso cuando Markus la rodeo por detrás, dándole besos en el cuello, sintiendo esos colmillos que la hacían perder la poca cordura que le quedaba y deseando que la mordiera, no sabía cómo describir lo que sentía cuando la mordía, era el éxtasis para una mortal como ella, como tener tres orgasmos a la vez y María pensó que se quedaba corta, era una calidez deliciosa que le bajaba por toda la columna vertebral y le hacía viajar a un universo de placer que no podía describirse, y cuando Markus llevado por la pasión le mordía en la pierna cerca de su sexo, las sensaciones se ahogaban en su pecho era puro deleite, para luego lamerle su sexo con su lengua ardiente, que la hacían explotar en un orgasmo interminable...
En la ventana brillaba la luna con su hermosa luz, y la noche envolvió sus susurros de amor, no existía nada más que sus caricias, sus colmillos ávidos de ella, sus manos acariciando hasta el respirar de María, pero allá en la lejanía se oía el rumor de la muerte y se acercaba con su risa siniestra y gutural….

(continuará)…
 Autora: Arwen

Los amantes besos y abrazos, apasionado
 Foto de archivo - 889073

6 angeles de la noche:

Nikta dijo...

Tiene muy buena pinta, seguro me veras bastante por aqui ;) como siempre, sigue así. buena semana guapi

PACOHENDRIX dijo...

Espero con impaciencia la segunda parte,me gusta mucho tiene muy buena pinta.
saludos

( _Yoana_ ) dijo...

Más más más... jejeje me he enganchado ^^

ROCIO dijo...

Genial, bueno bueno que fotos. Esto se te da de maravilla amiga. No te olvido pero ando con festivales ya navideños y poquisimo tiempo.

Un besote.

Rocío

Akua dijo...

Qué más qué más? Uy tiene una pinta increible. Espero el siguiente...

Besos.

Samantha dijo...

Guau! Impresionante! Y decías que no se te daba bien la prosa, pues me has enganchado!!!

Espero poder leer pronto la continuación.

Un fuerte abrazo!!!

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